En
1947, cuando el académico sueco Theorell entregó el Premio Nobel de Fisiología y Medicina, que compartían con Houssay, a los
esposos Cori, afirmó que sus investigaciones habían elucidado el mecanismo enzimático de la transformación del glucógeno en glucosa. En 1970, el miembro de la Academia de Ciencias de Suecia en la entrega del
Luis Federico Leloir, puntualizó
que la conversión de glucógeno en glucosa lograda por los Cori se producía solamente en ciertas condiciones.
Los resultados de la investigación de Leloir superaron a los de sus maestros. Pero ambos, Cori y Leloir, habían recorrido un camino aún no terminado.
En noviembre de 1970, Houssay, ya postrado, tuvo la alegría de saber que la Academia Carolina de Ciencias de Estocolmo había concedido a Leloir el Premio Nobel de Química por el descubrimiento de los nucleótidos azúcares.
Ante la presión de la súbita popularidad, Leloir recordó el esfuerzo de esos años: "Es como estar en un cuarto oscuro. Uno saca cosas de allí, saca cosas. No sabe cuanto queda por sacar, ni qué sucederá cuando se saque todo. En representación de mi equipo recibí un premio por haber sacado algo del cuarto oscuro".
Leloir murió el 17 de diciembre de 1987, cuando culminaban los homenajes por el centenario del nacimiento de Houssay. En tanto que Houssay fue un hombre público que fundó las instituciones de la ciencia en la República Argentina el Sociedad Argentina de Biología, la Asociación Argentina para el Progreso de las Ciencias, el Instituto de Biología y Medicina Experimental, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, Leloir fue un hombre privado, en el laboratorio del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de la Fundación Campomar.
Fuente: Biografia de Leloir.
Copyright © los Autores