Un discípulo, Alfredo Lanari, recordaba a Houssay en el Instituto de Fisiología: "Como docente e
investigador full-time tenía tiempo para pensar y planear hasta el detalle los experimentos a realizar pero, una vez cumplida con esta etapa que requiere silencio y concentración, Houssay se prodigaba en una realización
que le permitía continuar con la labor de docente, que no se reducía a dar clases sino a mostrar y a enseñar técnicas fisiológicas y a conocer las minucias del laboratorio ya que todo eso es parte de la investigación".
Juan Fasciolo, otro de sus colaboradores en el instituto, recordaba: "Trabajar bajo la dirección del doctor Houssay no era fácil. Era un jefe exigente que no toleraba flaquezas, pero que tomaba gran interés por el progreso del trabajo y que constantemente aconsejaba y discutía la marcha de las investigaciones".
Como
director del instituto, Houssay determinaba los temas de investigación y, a pesar de las numerosas tareas a las que se encontraba abocado, dirigía las investigaciones muy de
cerca. En palabras de Andrés Stoppani: "Era un mentor estricto: el plan de trabajo lo hacía él. Daba las instrucciones y uno las seguía con más o menos interés, inteligencia o iniciativa, y,
cuando preguntaba por lo realizado y respondían que no había novedades, replicaba, a su vez: "Eso es poco para un hombre de ciencia".
Fuente: Tesis doctoral de Ariel Barrios Medina, Foglia, V. G. y Deulofeu, V. (editores), Bernardo A. Houssay, Su vida y su obra, 1887-1971, Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Buenos Aires, 1971.
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