"Cuando a principios de 1907, leí "Introducción al estudio de la medicina experimental", de Claude Bernard, me produjo una impresión profunda. Había frecuentado los laboratorios y cada año redactaba una lista de investigaciones que creía dignas de ser emprendidas más tarde; estaba pues, preparado para entenderlo. Al finalizar la lectura sentí que mi carrera estaba definida y que sería fisiólogo".