En 1907, luego de la lectura de "Introduction a l´etude de la médecine experimentale" del fisiólogo Claude Bernard, Houssay decidió que sería fisiólogo.
Ese mismo año ganó el concurso de ayudante en la Cátedra de Fisiología que dictaba Horacio Piñero, un brillante profesor y orador.
Para la preparación de las clases que comenzaban a las ocho de la mañana, y asegurarse que todo estuviera listo, Houssay llegaba a la facultad a las seis y media o siete. Piñero sintió especial afecto por ese joven
alumno que lo admiraba pero que también resentía como una debilidad que su maestro no fuera un investigador original.
"Piñero era un gran orador. Tenía una gran entusiasmo por la enseñanza y era un hombre muy cumplidor de su deber. Estaba convencido de la gran importancia de la fisiología como base de las Ciencias Médicas, pero tenía mas tendencia para el estudio de la psicología. En los últimos años deseaba pasar a la cátedra de Psiquiatría. Demostró grandes condiciones de organizador como director de la asistencia pública. No fue un experimentador de laboratorio, pero le agradaba que se verificasen y repitiesen los hechos fundamentales de la fisiología. Estaba convencido de que alguna vez se harían investigaciones originales en nuestro país, pero creía que habría que esperar 50 años o más para ello, creencia contra la cual varias veces discutí con él. Me decía que no bastaba mi voluntad, sino que la falta de ayuda, de sueldos, y de aprecio público harían imposible a nadie consagrarse a la fisiología, dejando la perspectiva de un éxito profesional seguro".
Houssay, inspirado por Piñero en "sus lecciones sobre secreciones internas, tema que siempre trata con especial predilección y que atrajo mi interés por las grandes lagunas de nuestro conocimiento al
respecto", inició la investigación de la glándula hipófisis de la rana.
En 1908, cuando Houssay era practicante menor en el Hospital de Clínicas, asistió a un paciente que padecía acromegalia. Esta enferrmedad había sido descripta por Pierre Marie (1853-1940) en 1886, como una "hipertrofia no congénita de las extremidades superiores, inferiores y cefálica", y asociada al desorden pituitario por Oskar Minkowski (1858-1931) en 1887.
En 1908, inició sus investigaciones sobre la hipófisis de la rana.
"Fui nombrado delegado del Centro de Estudiantes de Medicina en el año 1909 y me quisieron nombrar presidente de dicho Centro en 1910 pero no acepté, principalmente, porque acababa de ser designado Profesor interino en la Facultad de Agronomía y Veterinaria".
En 1911, Houssay
presentó su tesis doctoral: "Estudios sobre la acción de los extractos hipofisarios: ensayos sobre la fisiología
del lóbulo posterior de la hipófisis" que había realizado en la Cátedra de Fisiología de la Facultad de Agronomía y Veterinaria.
Houssay hacía fisiología para servir a la clínica y alcanzar resultados terapéuticos: "Está universalmente admitido que habiendo casi agotado la observación clínica el análisis de los fenómenos mórbidos, no podrá adelantar ya la medicina si no es ayudándose por la experimentación donde se refrescará constantemente y hallará nuevo empuje la clínica, ciencia médica suprema".
La tesis mereció el premio anual que
la Escuela de Medicina otorgaba a la mejor tesis del año y permitió que se graduara con diploma de honor a la edad de 23 años, el tercero de su clase.
En 1912, el profesor Piñero permitió a Houssay que corrigiese y redactase el capítulo de los apuntes de clase dedicado a la hipófisis.
Ese mismo año, Houssay ganó el concurso al que se habían presentado más de treinta candidatos y fue designado profesor titular de Fisiología en la Facultad de Agronomía y Veterinaria. "Siempre conseguí los puestos por concurso o porque se me llamó a desempeñarlos".
Además de ayudante en la cátedra
de Fisiología en la Facultad de Ciencias Médicas, Houssay era encargado de la sección Química Fisiológica. En 1915 renunció a esta sección para desempeñarse como "Fisiólogo
Organoterápico" en el Instituto Bacteriológico, convocado por su director, el científico austríaco Rudolf
Kraus. Kraus conocía las referencias del fisiólogo como un hombre dedicado a la ciencia e infatigable en su trabajo. Para aceptar este puesto, Houssay debió renunciar a su cargo en la cátedra del doctor Piñero.
En 1917 renunció a la jefatura de la sala del Hospital Alvear para dedicarse de lleno a la docencia e investigación.
Houssay habría de diversificar sus investigaciones en varias líneas de trabajo, dirigiendo y formando numerosos discípulos junto con los que llevaría adelante sus investigaciones. Sobre ellos comentaba: "Debo mencionar, con satisfacción, que han sido mis discípulos o quienes han trabajado en este Instituto muchos actuales profesores universitarios como Sordelli, Giusti, Lewis, Hug, Pico Estrada, Morera, sin contar los que aún trabajan en él... Debo proclamarlo bien alto: mi labor, si tiene algún mérito, no es sólo mía, es de mis numerosos colaboradores abnegados, unidos en la obra solidaría por ideales y sueños comunes que llevamos a veces a la realidad y que tenemos la felicidad de renovar incesantemente".
"Mucho he meditado sobre dos posibles maneras de trabajar. La primera consiste en aislarse, hacer una labor personal profunda e importante, que dará mayores frutos a su autor, pudiendo ser un ejemplo estimulante. La otra, la que he adoptado, consiste en enseñar y ayudar a muchos, ponerlos en contacto con la ciencia, tan seductora y hermosa, sacrificar su tiempo para adiestrar a los alumnos aún a costa de las propias investigaciones, hasta tener la alegría de verlos capaces y formados, con ideas y experiencia propias, aptos para dirigir el progreso de su país".
El 28 de enero de 1919 murió el profesor Piñero, dejando vacante el puesto de profesor titular de la cátedra de Fisiología. La facultad llamó a concurso y Houssay se presentó como candidato, declarando que, si resultaba elegido, dedicaría todo su tiempo a la cátedra: "Opté por esa cátedra por considerarlo necesario para el progreso de la materia y de las ciencias médicas en el país".
El ofrecimiento de la dedicación
exclusiva se basaba en la convicción que Houssay tenia de la importancia de dedicarse full time a una tarea, ya fuera enseñar o investigar. La
propuesta exigía un gran sacrificio personal: Houssay renunció a los ingresos de la práctica médica privada.
"Yo había solicitado, y me fue otorgado, que me consideraran un profesor full time, y había establecido en el Instituto de Fisiología que no iba a poder asumir otro cargo al mismo tiempo. De esta manera, pude satisfacer un deseo largamente esperado y es que hubiera en el país profesores dedicados exclusivamente a la enseñanza y a la investigación. Los años pasados (..) me han dado la razón y espero que las diversas facultades y escuelas adopten este principio como base fundamental para el futuro avance de las ciencias".
Hubo tres postulantes, de los cuales uno se retiró antes de la votación. Quedaron Houssay y Francisco Lorenzo Soler. Fue una elección difícil: "Como la votación quedo empatada en seis votos, prevaleció el voto del decano que era el doctor Lanari. De tal manera que por tan estrecho margen llegué a ser Profesor de Fisiología".
Fuente: Herbert MacLean Evans. cap. 2 y 3,
Tesis doctoral del doctor Ariel Barrios Medina,
Discurso en el homenaje que se le tributó al cumplir 25 años de profesor,
Alegato de Lanari: acta 230, 12 de septiembre de 1919, sesión del Consejo Directivo de la UBA.
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